Isaías, hablando del Mesías, dijo por revelación de Dios: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,  y sufrió nuestros dolores” y  “por sus llagas fuimos nosotros curados” (53:4,5).  Al hablar de estos versículos, existe una marcada tendencia a interpretar que Cristo sólo cargó las enfermedades y dolores del “alma”; los que así piensan, niegan absolutamente que el versículo pueda hacer alguna referencia a sanidad física.

Esta es una aseveración aceptada por añeja pero no por fidedigna, pues basta un análisis sencillo del tema para comprobar que se trata de una “interpretación privada” que generó otra tradición que anula una sentencia favorable de Dios para la humanidad.

Los versículos en cuestión dicen:

Isaías 53:4,5 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;  y nosotros le tuvimos por azotado,  por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Prestemos atención a los siguientes significados de las  palabras hebreas:

  • Enfermedades: kjolí; dolencia, ansiedad, calamidad:-enfermedad, enfermo, miseria, dolor, quebranto. Esto viene de la raíz primaria  kjalá: gastado o desgastado; estar débil, enfermo, afligido
  • Dolores: makobá: angustia o  aflicción: dolor, tristeza. De la raíz primaria: kaáb sentir dolor; afligirse; fig. estropear:-dar dolor, desgarradora, destruir, doler, dolor, entristecer, hacer la llaga, miserable, sentir el mayor dolor.
  • Sanados: rafá (es una raíz primaria); prop. remendar (con puntadas), curar: arreglar, cuidar, curación, curar, médico, restaurar, sanador, sanar, sanear, sanidad, sano.

La Palabra de la que se tradujo “enfermedad” en la versión Reina Valera, ya por su raíz primaria tiende al significado de enfermedad física; sin embargo, para expresar “dolores” se usa OTRA palabra. Resalto que sea “otra”, porque evidentemente se refiere a DOS cosas diferentes. La palabra para “dolores” tiene una raíz más coherente con el significado de aflicciones del alma aunque también puede abarcar dolores físicos.

La palabra para “curados” en el versículo 5 tiene que ver con sanidad física.

Con esto quiero demostrar que hay dos grandes verdades en estos versículos de Isaías:

Jesús cargó nuestras enfermedades físicas sobre sí mismo, a la vez que sufrió nuestros dolores del alma y cuerpo. Fue molido y castigado por los pecados, lo que nos libertó de la carga del pecado trayendo paz entre nosotros y Dios (Rom 5:1) y en las heridas que fueron hechas en su cuerpo, se hizo disponible la sanidad física para nosotros.

Esto es sólo una pequeña revisión de las palabras originales del texto, pero es interesante que Mateo cita esta Escritura de Isaías en el vs 8:17 en un contexto de sanidad física:

Mat 8:13-16  Entonces Jesús dijo al centurión: Ve,  y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

Vino Jesús a casa de Pedro,  y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.

Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía.

Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;

Mat 8:17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias

No voy a meterme en cuestiones de interpretación profética porque no es el tema. Sólo quiero demostrar que Mateo, inspirado por Dios, ha corroborado que la “sanidad por medio de las llagas o heridas” se refiere a la parte física de nuestro cuerpo y no solamente al alma.

Sin dudas el pecado afectó las tres partes de nuestro cuerpo: espíritu, alma y cuerpo. La redención quita el pecado lo que regenera el espíritu del hombre; y  esto trae beneficios en el alma y en el cuerpo. Dios nos creó tripartitos y no hay razón valedera para que sólo quisiera beneficiar una o dos partes de nuestro ser y no las tres.

Quiero seguir un poco más adelante y demostrar cómo las piezas del rompecabezas bíblico encajan perfectamente.

Gál 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)

La maldición por no cumplir la ley es extensa y abarca todos los aspectos de la vida. El transgresor traería maldición sobre el área de la prosperidad, protección, salud mental, salud física (todo tipo de enfermedades), relaciones interpersonales y con otros pueblos etc. Deuteronomio 28:15-68 es una gran recopilación de lo que esta maldición representaba, por eso creo que es bueno leer ese pasaje completo para comprender “cuáles son” las cosas que Cristo cargó sobre sí mismo para que nosotros ya no tengamos que sufrirlas más. Yo sólo mencionaré lo relacionado a la redención y la sanidad. Pero antes una aclaración: nótese que las enfermedades están nombradas en calidad de MALDICIÓN y no de algo proveniente de Dios.

Luego de una larga y distinguida lista de enfermedades, la Escritura dice:

Dt 28:61  Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.

O sea que la maldición de la ley incluye TODAS las enfermedades y plagas. Esto ha sido muy terrible para los Israelitas, pero para nosotros es muy bueno, pues como Cristo nos libró de la maldición de la ley, pues entonces, somos libres de TODAS LAS ENFERMDADES Y PLAGAS habidas y por haber. Hay ahora una provisión de sanidad para nosotros y tenemos derecho y libre acceso a esta bendición.

A la luz de esto, podemos entender mucho mejor que la Redención tal como la relata Isaías 53, junto con el perdón de pecados incluye SANIDAD FÍSICA, pues cuando Cristo fue hecho maldición, Él cargó sobre sí TODAS las enfermedades físicas (pues constituían parte de la maldición) por eso no es raro que Mateo haya hecho la cita de Isaías en el contexto de la sanidad física. La iglesia, es beneficiaria del alto precio pagado por Cristo, pues tiene una herencia de libertad, de paz y sanidad física que, así como todo lo que es parte de la bendita gracia de Dios, se alcanza por medio de la fe (creer en lo que está Escrito).

Ahora ya sabemos que sabemos que tenemos derecho y acceso libre a ser sanados. No te des por vencido, ahonda y medita en estas verdades de día y de noche para que la revelación de Dios llegue a tu corazón, y ya no “creas” que estás sano sino “sabe” que estás sano y sal más que vencedor. Ponte bravo con la enfermedad. Espero en el Señor que estés harto de cargarla y digas con convicción ¡Basta! ¡Cristo cargó esto sobre sí para que yo no tenga ya que cargarlo! porque la victoria es la herencia de los hijos de Dios.

Bendiciones.


Nuestra Constitución Argentina (Art. 15) declara abolida para siempre la esclavitud en nuestro país.
El sacrificio de Jesucristo (Col. 2:13; Heb. 10:12) declara abolidos para siempre nuestros pecados y nuestras enfermedades.
La libertad es solo cuestión de conocer nuestros derechos.